Si Maradona fue «la mano de Dios», de Messi ya puede decirse que es el «brazo», miembro que usó ayer para llevarse el balón de matute –al menos para el árbitro– y fabricar el segundo gol del Barcelona. Diego Armando, de visita a La Habana estos días, ha declarado que Fidel Castro «es el más grande de la historia»; se sabe que el dictador emérito practicó béisbol,...
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