El cuerpo técnico del Real Madrid ha trabajado a destajo en los últimos tiempos para superar la acumulación de partidos y de viajes cada tres días. El último traslado a Dubai ha sido el remate de un liderazgo mundial que jugaba al límite del cansancio físico. «No estamos cansados», decía Ancelotti hace dos días. Pero soportar este ritmo sin fallar era imposible....
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