El 4 de julio de 2007, el ídolo de la afición rojiblanca compareció ante los medios de comunicación para despedirse de la que había sido su casa: «Mi corazón siempre será rojiblanco. Allá adonde vaya seré atlético porque el club ha sido mi familia. Espero que esta despedida sea un “hasta luego”». Su salida, en un club acostumbrado a reinventarse casi cada verano,...
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