El 13 de enero lloraba a moco tendido tras recibir de las manos de Joseph Blatter el segundo Balón de Oro de su carrera, el primero como futbolista del Real Madrid. Once meses y medio después, el 20 de diciembre, levantaba al cielo de Marrakech la copa del Mundialito, el único gran título de clubes que aún no figuraba en su excelso palmarés. Entre ambas conquistas,...
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