En el peor momento posible, con todo el fútbol español aún conmocionado por el asesinato de un ultra y en mitad de una operación policial contra los violentos, los dirigentes deportivos españoles volvieron ayer a dar claras señales de sus profundas diferencias. En lugar de aunar esfuerzos, se enzarzaron en un rifirrafe que en nada ayuda a apaciguar las aguas....
Suscribete para leer la noticia completa:

