En el hotel del Madrid salían niños con bufandas hasta del minibar. Hubo algunos que se hicieron fotos junto a las ruedas del autobús madridista. Lo de las fotos se nos está yendo de las manos. Pero es que el Madrid tiene algo como de Beatles sin Yoko Ono en el panorama. Es una locura. Por la ciudad, además, uno se iba cruzando con malagueños peinados y barbados...
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