Diego Costa siempre ha dado de qué hablar en la selección. Fue interminable el debate sobre su españolía y al final prefirió el rojo al amarillo de Brasil. Desde entonces, muchos murmullos porque no rendía como en el Atlético o como en el Chelsea, negado cada vez que remataba. Su primer gol fue como un parto y llegó en Luxemburgo, a la séptima intentona.
Desde...
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