Paco Jémez, el hombre del saco. Puntual a su cita en el cadalso, Paco llega al Bernabéu, le llenan el saco de goles y se marcha tan contento entre los aplausos del periodismo deportivo, aún más reaccionario que el político, y que ha hecho de Paco un modelo de pobre para los ricos: enternece por lo que tiene de Pignon, el funcionario de Hacienda que construye...
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