«Fui de los mejores centrales del mundo y tengo que volver a serlo». Esa fue la voluntad que Gerard Piqué puso sobre la mesa a finales del pasado julio, nada más aterrizar en los planes de Luis Enrique. Hábil de mente como pocos, el central catalán supo bajar las orejas tras un pésimo Mundial y una temporada irregular en el Barcelona. Decidió hacer propósito...
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