Cuando no era posible esperar nada después de la Décima, Ancelotti consigue que el Madrid juegue como no jugó en años y que funcione sin resentimiento un centro del campo que parecía una reinserción de mediapuntas.
El año pasado ahormó el elenco florentinista en un 4-3-3 reconvertible al 4-4-2 de esa forma en que para la Séptima Heynckes logró que en Amsterdam,...
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