El Bernabéu fue un puro grito entregado al festolín, al banquete
Los primeros minutos activaron en el madridismo reflejos pavlovianos relacionados con el horror. El Barcelona se desplegaba con personalidad y posesión, como antaño, mientras en la banda lo dirigía otro hombre enjuto con calzado «fashion» que parecía haber heredado como por ósmosis los conocimientos...
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