Sabero es mucho más de lo que parece. Simula que es un pueblo verde más de la montaña de Riaño, pero aquí humeó el primer alto horno de España. Los vecinos que hoy visten de campo son hijos de padres con rostros de carbón. Ojos claros que salían de unas minas ahora ciegas. La carretera de Sabero, aunque es de asfalto, tiene el color del hierro que la lluvia le...
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