El vestuario del Real Madrid se ha convertido en un polvorín. El domingo era Íker Casillas el que estallaba contra sus propios compañeros por falta de actitud y ayer el que tomó la palabra fue Cristiano Ronaldo, otra voz con autoridad dentro de la plantilla blanca. El portugués no está nada contento con los cambios que se han producido, especialmente por las...
Suscribete para leer la noticia completa:

