La selección se paseó ante Irán en el estreno de su Mundial. Ganó y logró una buena renta de puntos. Objetivo cumplido en un estreno sin brillo en el que se echó en falta la aportación de Felipe Reyes e Ibaka, lesionados de última hora, y en el que lo más destacado volvió a ser el juego interior del equipo.
Se cumpló la lógica y no hubo sorpresas. España despachó...
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