Dice la lógica que los favoritos se guardan para la montaña. ¡Qué va! Ayer, al revés. Quintana, inquieto, se metió enseguida en una fuga. Tensó al resto. Contador tiró tras la estela del colombiano. Detrás, alguno tuvo peor suerte. Se cayó y arrastró al que siempre se cae: Chris, «Crash», Froome. Así le llamaban durante su infancia en Kenia. Torpe niño blanco....
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