La llegada de Alonso a Múnich tiene muchas lecturas. En primer lugar, Guardiola refuerza su apostolado con un futbolista que no necesita de ninguna pedagogía. Alonso es también un emblema del fútbol de toque. Por mucho que el tolosarra haya defendido la riqueza y pluralidad del fútbol y la legitimidad de otros estilos, su juego se adapta a lo que quiere Guardiola....
Suscribete para leer la noticia completa:

