Se ha cansado de no salir en la foto, de que Mika Kallio, su compañero de equipo, le arañara puntos en el Mundial. Tito Rabat necesitaba una victoria para volver a poner las cosas en su sitio: él es el dueño de Moto2 y como tal se portó en el Gran Premio de la República Checa. Su gran fin de semana se rubricó el domingo en el que no dejó que nadie le inquietara...
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