Lo advertía, pero cada domingo sus resultados y sus fotos en lo más alto del podio decían lo contrario. Reconocía con palabras que alguna vez iba a fallar, pero se hacía cada vez más difícil de creer porque había ganado de todas las maneras posibles diez carreras consecutivas. La once, la del récord, se la arrebató Dani Pedrosa ayer en Brno. La profecía se había...
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