Un minuto después de la conclusión de la final de los 3.000 metros obstáculos del Europeo de atletismo de Zúrich, las redes sociales empezaron a echar humo. Un reguero de indignación porque el ganador de la prueba, el francés Mahiedine Mekhissi-Benabbad, había vuelto a hacer una de las suyas. Sobrado y eufórico, se quitó la camiseta y recorrió los últimos metros...
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