Respecto al año pasado, la gran cuestión madridista es quién va a correr lo que corría Di María, que corría lo suyo, que ya era mucho, y lo de los demás. Este Madrid postdécima, que tiene la presencia tranquilizadora de Hierro en el banquillo (mira el partido con ojos de sufrirlo mucho y tiene porte de posibles amedrentamientos con ese mítico dedo índice que...
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