Luis Enrique llama a gritos a sus estrellas, pero siguen en Barcelona. Entrenándose, lejos de Ginebra, donde ayer el equipo azulgrana se enfrentó al Nápoles de Rafa Benítez. Era una prueba de verdad, de las serias, que acabó suspendiendo el nuevo Barça por un error clamoroso de Claudio Bravo. En su estreno de azulgrana, con todos los ojos puestos sobre el cancerbero,...
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