«¡Locos! ¡Dejadle respirar!». El público recrimina a las cámaras y micrófonos que se precipitan sobre Valverde treinta metros más allá de la meta en la que ha perdido el podio del Tour que ya es de Nibali. Valverde, resudado, boqueando, desaparece bajo el enjambre de focos. Las jirafas que sostienen los micrófonos le apuntan, recogen el retrato de una «decepción»....
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