Neymar derrama lágrimas de dolor y con él 200 millones de brasileños que inundaron las calles del país hasta alta horas de la madrugada del viernes para celebrar el pase a semis de la canarinha pero que se fueron a la cama con un último trago amargo. La estrella de la «verdeamarela» ya no volverá a jugar más en el Mundial por culpa de una fractura de su tercera...
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