Allá por mediados de noviembre del pasado año, Francia andaba sin arnés por el precipicio: había perdido en Kiev el partido de ida de la repesca del Mundial contra Ucrania (2-0) y necesitaba tres goles para sacar el billete a Brasil. Lo logró. Hoy, siete meses después, la selección de Deschamps está virtualmente clasificada para los octavos de final del Mundial...
Suscribete para leer la noticia completa:

