Cuando los extremos son una especie a punto de extinguirse, hay que recordar a uno de los mejores de la historia, el brasileño Garrincha. Pelé y él hicieron a su país campeón, en los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962, además de deleitar a todos.
Se llamaba Manuel dos Santos, venía del mundo de las «favelas». Le llamaron como a un pajarito brasileño, muy veloz,...
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