La selección española (así la hemos llamado siempre los de mi edad, no nos gusta eso de «la Roja) nos ha dado muchas tristezas, pero también grandes alegrías. Entre estas últimas, pocas comparables a nuestra actuación en el Mundial de Brasil de 1950. Era el primero tras la Guerra Mundial. Para acogerlo, se construyó, en Río de Janeiro, el estadio más grande del...
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