El pasado verano, cuando el mercado de fichajes estaba a punto de tocar la bocina, Cristiano bufaba hasta con las paredes cuando se enteró que su mejor socio en el Real Madrid, Ozil (mal aconsejado por su avaricioso padre y representante),cogió las de Villadiego y se marchó al Arsenal en busca de más millones y menos títulos. Durante las tres temporadas que Mesut...
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