Corta y poco intensa. Sobria en parlamentos y poco majestuosa en baile, luz y sonido. Así fue la ceremonia de apertura de Brasil 2014, la más polémica de los últimos Mundiales, debido al clima de tensión que se vive en el país contra los dirigentes del mismo, en especial contra la presidenta de la República, Dilma Rousseff, cuya popularidad ha bajado a borbotones...
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