Increíble, impensable, surrealista. Quién le iba a decir al Real Madrid que el ejemplo de superación total sería un partido disputado en Múnich. Durante treinta y ocho años, ese ejemplo ha sido imposible. La goleada histórica por cuatro goles al Bayern, en Alemania, se ha convertido en el ejemplo a seguir por el equipo. Y por Ancelotti. Los blancos aplicaron...
Suscribete para leer la noticia completa:

