El finlandés mantiene las emociones a la misma temperatura que su cabeza: a menos 36 grados. Así estudió la carrera en Le Mans, desde la calma, la tranquilidad y a la espera de un hueco que le diera la victoria. Una estrategia que le valió para conseguir el título en Jerez y que repitió ayer.
Dos carreras se montaron en paralelo y en línea: un trío que se lanzó...
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