Como Mou acabó con el fatalismo madridista inoculado por Schuster («imposible ganar al Barcelona»), Simeone ha acabado con el fatalismo atlético (muy, muy, muy Moctezuma), que ya no se debate entre «Pupas» y «Lúser», y ese es su mayor legado, por encima del resultado de Lisboa, donde faltarán Costa y Turan, aunque el madridismo inteligente echa otras cuentas...
Suscribete para leer la noticia completa:

