El partido de ayer devuelve al Madrid allí donde se quedó hace más de diez años, colgando de la volea de Zidane. Ancelotti le ha quitado el trauma alemán para los restos. Carletto, impasible míster en la estela de los grandes cachazudos geniales del banquillo blanco.
La alineación de Guardiola no tenía grandes revoluciones. Cambiar a Rafinha por Lahm parecía razonable....
Suscribete para leer la noticia completa:

