El Bayern, tan poderoso en invierno que a cualquiera le daba miedo cruzarse con él, se derrite en primavera, destensado desde que conquistó la Bundesliga con un puñado de jornadas de margen. Se dejó llevar y ahora arde el Allianz Arena, conquistado de forma magistral por el Real Madrid de los atletas, que corren mucho y también juegan al fútbol. Lo hacen a su...
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