Diego López abrazó a Íker. Florentino alcanzaba su meta tras cinco años de trabajo. Y el equipo contestaba a Pep
Cristiano agarraba a Morata. Khedira, un alemán, celebraba la goleada ante sus compatriotas con rabia. Casillas y Diego López se abrazaban. El Madrid alcanzaba el reto que Florentino Pérez perseguía desde 2002, cuando ganó la Champions de Zidane. El...
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