El primer resto de Rafa Nadal fue un revés que se le fue demasiado largo. Un error que evidenciaba, sin embargo, el contrapunto a la falta de ritmo con la que salió a la pista en su estreno en Montecarlo. Ante Andreas Seppi fue otro, o el de siempre, el que se ha hecho el tenista más temible sobre tierra batida. Ayer, el italiano fue su víctima número 300. Y...
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