Continúa siendo como aquel niño tímido que ganaba a todos en el colegio y no se las daba de nada. Se pone colorado cuando le felicitan y le dicen que ha devuelto los 91 millones que costó su fichaje con esta Copa conquistada gracias a cincuenta y nueve metros de carrera sin parar definidos con un disparo entre las piernas de Pinto. Se llama Bale y vive los momentos...
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