Cristiano Ronaldo tardó en entonarse en los clásicos, pero una vez besó el santo ya no dejó de ser un habitual goleador contra el Barcelona. Que se lo pregunten a Alves o Piqué, encargados casi siempre de intentar detener las arrancadas del portugués desde su banda preferida. El central catalán, todo sea dicho, ha sido el que históricamente mejor ha minimizado...
Suscribete para leer la noticia completa:

