Acostumbrada al podio desde que amagó con la retirada en 2012, el bronce conseguido ayer en Sopot le supo a poco a Ruth Beitia. La cántabra llegaba muy confiada a Polonia, en un buen estado de forma —como había demostrado en el Campeonato de España— y con sus rivales lejos de su mejor momento. Todo estaba diseñado para redondear su bronce de 2006 y su plata de...
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