Dubái es un escenario fetiche para Novak Djokovic, que regresa a la competición más de un mes después de su último partido. Al serbio no se le ve en una pista desde su derrota en los cuartos de final del Abierto de Australia, superado entonces por un descomunal Stanislas Wawrinka que a la postre se proclamaría campeón. Ahora, con tiempo suficiente para refrescar...
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