Al salir al campo, el Madrid no recibió ni pitos ni aplausos. Como lo peor es la indiferencia, quizás eso explique sus tradicionales problemas en el Coliseum Alfonso Pérez, nombre que tiene su guasa y resume bien el furor constructivo, inmobiliario y municipal que se ha vivido en España.
Pero no sufrió el Madrid ayer. Primero, por lo bien que está, batiendo récords...
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