Cheyenne ya puede presumir de nombre. Hasta ahora, en sus 23 años de vida, había tenido que soportar siempre el peso del apellido Woods y la incómoda comparación con su famoso tío; desde que ayer ganara en Australia el Volvik Masters, con dos golpes de ventaja sobre la local Minjee Lee (-14), ya se la puede conocer por sus propios éxitos.
La joven de Arizona,...
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