Sin Eurovegas, nuestra relación con el azar queda condenada al bingo milf, al cinquillo en el bar y a apostar unos euros al minuto exacto en que echan a Sergio Ramos del partido.
Las expulsiones de Hierro las explicaba su dureza y cierta natural intemperancia, las de Ramos su condición de «futbolista whatsapp», tan dotado como propenso al lapsus. ...
Suscribete para leer la noticia completa:

