La leyenda nace en las calles de Pentrebane, Gales, en donde Ryan Giggs se pasaba las tardes jugando con la pelota cerca de la casa de sus abuelos maternos. Era un crío menudo y por su tamaño descartó el rugby, que era la verdadera pasión de la familia. Su padre era profesional del balón ovalado, pero a Giggs le dio por hacer otro camino, un viaje del que todavía...
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