Una promesa de juego que no se diluyó con los pinchazos, viajes o el exceso de confianza
Últimamente sucede un fenómeno extraño en los partidos de Liga: esté donde esté el balón en el área del rival del Madrid siempre aparece el mismo para rematarlo: el Comandante Cristiano, que juega en otra Liga y a otra cosa. Hay un tiro, y es de CR. Hay un cabezazo, es de...
Suscribete para leer la noticia completa:

