Allí donde Xabi Alonso sentó sus reales, el Madrid floreció brillante. Cuando se fue se volvió mustio
Hoy las crónicas cantarán las hazañas de Modric (formidable) o de Cristiano (tremendo), incluso el buen encuentro de Khedira, pero donde el Madrid empezó a inclinar la balanza del equilibrio para hacerla igualada en los dos lares fue un poco más atrás, justo donde...
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