A medida que se escapa el dinero de la ACB, los clubes se afanan en buscar soluciones. La espantada de patrocinadores –la mitad de los equipos no cuentan con publicidad en sus camisetas– obliga a recortar salarios y abrir la puerta del equipo a los jóvenes talentos. Esos que hace unos años tenían que mendigar los minutos de la basura pero que hoy en día se han...
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