En cada partido de este Madrid sin hacer, los aficionados han virado del Paraíso al Infierno con vértigo extremo
«Durante una jornada —escribió Borges con retranca— se pasa del Paraíso al Infierno, del Infierno al Purgatorio, del Purgatorio al Limbo, del Limbo al Paraíso, del Paraíso otra vez al Infierno.» Pocas descripciones tan certeras para un partido de fútbol....
Suscribete para leer la noticia completa:

