Adil Rami, el díscolo defensa francés del Valencia, que hace tres semanas cargaba contra Miroslav Djukic y sus compañeros, a los que calificó de «pelotas que no iban de cara», pasó ayer con permiso del club de Mestalla un control de su estado físico en Milanello. El galo, que con su salida de tono rebasó la paciencia valencianista, estuvo en la ciudad deportiva...
Suscribete para leer la noticia completa:

