La noche de Palma de Mallorca fue movida para Íker Casillas. Del Bosque dio la sorpresa del partido al dejar al portero madridista en el banquillo con argumentos como que había estado lesionado tras el partido de Turquía y que había tenido menos encuentros que Víctor Valdés.
Lo cierto es que el Iberostar Estadio no quiso saber nada de eso y al grito de «¡Íker,...
Suscribete para leer la noticia completa:

