Pedro se encuentra en el mejor periodo de su vida deportiva. El extremo rompió por las bandas y la dura retaguardia bielorrusa le rompió a patadas. Intentó derribar durante todo el partido el muro enemigo, formado por nueve hombres y un destino: mantener el marcador a cero. Tuvo que ser el capitán, Xavi Hernández, quien abriera la lata penetrando desde la segunda...
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